LA HISTORIA NO ES EL PASADO, PORQUE TRANSCURRE HOY .
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sábado, 19 de diciembre de 2009

LA ALGODONERA

La Algodonera, en realidad Manufactura Algodonera Argentina S.A. , nace al interrumpirse el caudal de materiales textiles de Europa, luego de la Primera Guerra Mundial.
La necesidad de telas era muy importante, y en esos tiempos de los años 20, surgen en un marco de industrias de sustitución de importaciones, las empresas Grafa, Alpargatas y La Algodonera, como se la conoció popularmente. Esta comienza su producción en el año 1924, bajo el aporte financiero de Fernando Perés y Cía. y los grupos Fabril Financiera y Bemberg. Éste último logró controlar la mayoría del capital accionario en medio de la crisis textil de 1938.
Durante los años veinte, la industria del algodón (hilado) logró incrementos en el total del consumo interno hasta el 25% para 1925. Según el Censo Industrial de 1935 había más de 6.000 establecimientos textiles en la Argentina (si bien algunos eran simples talleres). Los obreros textiles pasaron de 52.576 en 1935 a 103.600 en 1943, casi el doble en menos de diez años.
La industria argentina comenzaba a prosperar y a la vez producir un gran cambio social la aparición de un proletariado argentino, base del futuro peronismo, y a la vez un empresariado pragmático y poco experimentado, pero que aprendería con rapidez las vinculaciones con el poder político.
Mientras, en esos años 20, algunas empresas laneras como Barolo y Cía., Campomar & Soulas, y Braceras, impulsaban la producción de textiles, a ellas se les sumaron otras firmas de mayor peso como Fábrica Argentina de Alpargatas y nuestra Manufactura Algodonera Argentina. Surgen en Buenos Aires empresas que serían clásicas en la producción textil: Salzmann, Etam, Sudamtex, Gratry, la Bernalesa…
El edificio de la Sede Central de la Algodonera, ubicado en Palermo, Buenos Aires (fotos de la deercha y aquí abajo), era monstruoso y a la vez, moderno, según las pautas arquitectónicas de la época; era obra del arquitecto Jorge Bunge. Se suponía que la producción sería igualmente monstruosa.
Estas empresas intentaban satisfacer sus necesidades vinculadas a la fabricación de lonas y alpargatas, producciones aún muy vinculadas al mundo del trabajo, y no tanto al doméstico.
Las calidades del algodón argentino no permitían la fabricación de hilados de todos los tipos, por lo que las importaciones debieron continuar.
Es en estos años 20 cuando se instala la planta en Vélez Sársfield 502.

Originalmente, el edificio era uno en esquina, más antiguo, como se ve en la foto de la década de 1920, al que se le eñadió luego otra nave, de estilo algo más moderno. En los años 40 se remodeló completamente la fachada. El edificio nuevo, de estilo "internacionalista – racionalista", es un ejemplo del leguaje fabril de la época, y se lo suponía el más adecuado para una fábrica.
Su entrada principal estaba por calle Vélez Sársfield, y poseía un local de ventas de productos. Un gran portón, como se ve en la foto, permitía el paso de los camiones.
La empresa se dedicaba a textiles industriales, como estopas, hilazas y trapos; a la vez producía telas industriales sobre todo lonas y lonetas, tenía una importante producción de torsionados, como sogas y cabos de algodón o fibras, con la marca "ALMIRANTE", más algunas telas de consumo doméstico. También poseía un artículo importante para la época: zapatillas de suela de yute, las populares alpargatas, producidas por la Algodonera con la marca "SOL", en colores blanco o negro.

La explotación obrera era una constante, y el sindicato textil (la U.O.T., luego A.O.T.) se hizo lentamente poderoso. Además de las protestas de 1936 y 1939, en abril de 1941 la continuada militancia llevó a una prolongada huelga en la Manufactura Algodonera Argentina, de Bernal, que duró 100 días. La represión, por parte de la policía de la provincia de Buenos Aires, fue tan intensa que, según el sindicato, hasta el vicepresidente en ejercicio de la Presidencia de la Nación, Ramón Castillo, se interesó en evitar esos excesos.
Ya bajo el control del grupo Bemberg, fue desposeído de la personaría jurídica en 1948, ya que el gobierno peronista había actuado en contra del grupo por haber éste infringido la ley anti monopolios, por causa de una denuncia interpuesta por un ciudadano particular.
Entonces la fábrica –como la Maltería SAFAC, entre otras- se convirtió en 1953 en Empresa del Estado, bajo la administración de la Dirección Nacional de Industrias Estatales (DINIE).
La fábrica debió soportar en los años 50 una baja importante del consumo, que en el barrio se adjudicaba a la mala calidad de los productos. Se los solía encuadrar en los comúnmente denominados “Flor de Ceibo”: una forma de decir “una mala mercadería”.
A esto se le sumaba la caída de la venta de alpargatas, en parte por los cambios en el consumo, que ya introducían las fibras sintéticas, por parte de las firmas Ducilo y Monsanto, que se habían establecido ya hace treinta años y se habían afincado fuertemente.
Esto llevó a considerar el cierre de algunas secciones y la modernización de otras, con un incremento de las inversiones en capital fijo.

Esto provocó que la A.O.T (Asociación Obrera Textil) solicitara la reformulación de las reorganizaciones y a la vez, un aumento general de sueldos, los que se acordó finalmente.
Como dato curioso de la épòca, en 1953 el escultor rosarino Erminio Blotta esculpe un busto de Eva Perón, que fuera donado a la esposa del presidente por los empleados de la fábrica, ahora estatal.
En 1954 se proyectó la venta pública mediante licitación. La CGT había intentado formar una cooperativa que pujara por la adquisición, pero no dio los resultados esperados por los obreros.
La Revolución libertadora no devolvió la Algodonera a sus dueños originales, quedando más tarde como propietario el grupo Fabril Financiera: el desarrollismo del presidente Arturo Frondizi no podía dejar que las empresas estatales quedaran como un ejemplo de la imprevisión, o de la inseguridad legal, dada la apuesta del gobierno a la llegada de capitales. No se podía sospechar, por parte de eventuales inversores extranjeros, un nuevo caso como el del grupo Bemberg. Por lo tanto, Frondizi devolvió las empresas “incautadas” a sus dueños originales, y así Fabril Financiera se quedó con la Algodonera.
Los años 60-70 fueron de auge en la producción textil. El mercado estaba ávido de telas de diseño, nuevas modas se imponían, y bien la producción nacional de textiles compuestos había avanzado gracias al importante consumo interno.

Otors productos permanecieron, como las alpargatas, ahora bajo la marca "TERO", comunes en la década del 60.
Los años 70 se vieron teñidos por la constante movilización obrera, sin embargo, la producción no decayó fundamentalmente. Las fábricas abren tiendas en las ciudades para vender su producción enforma minorista.
Luego de varios años de suministrar telas de algodón al mercado nacional, la llegada del régimen militar de 1976 abrió la importación de textiles abruptamente y a bajos costos. Un proceso de des industrialización estaba en marcha. La industria brasileña y china, sobre todo inundaron el mercado de telas baratas y en general de calidad similar a la argentina. La Algodonera, ESTEXA, Sudamtex, Grafa, vieron tambalear su economía. La Algodonera fue una de las primeras en sucumbir. En la década del 80 ESTEXA fue transferida al grupo Salgado, que procedió a su vaciamiento y posterior reventa. Todo un sistema productiovo, subsidiario al principal se desarticuló, y barrios entreros de Buenso Aires, que producían para las grandes fábricas, desaparecieron. Durante años, talleres domésticos trataban de surtir un mercado mutilado, haciendo pequeños stocks fabricados por experimentados operarios, expulsados de las viejas tejedurías.
La Algodonera resurgió débilmente en los años 90, y en la última etapa producía hilados y estopa con las escasas y anticuadas máquinas aún en funcionamiento precario. Multitud de juicios laborales poblaban los juzgados que, lentamente fueron adjudicando a los obreros sus indemnizaciones. Cuando fue posible, claro, ya que al empresa estaba en quiebra.
Ya liquidada La Algodonera, fue sucesivamente estacionamiento, depósito, taller de equipamiento de vehículos, taller mecánico y hasta bar, habiéndose dividido la planta en varios sectores para facilitar su alquiler de forma fraccionada. Circularon rumores en el barrio diciendo que se iba a demler, para convertir la manzana en un barrio de viviendas.
En 2005, gran parte de la antigua y orgullosa chimenea se derrumbó en una tormenta, quedando en un estado inestable y ruinoso. Todo un símbolo de la vieja industria nacional.


3 comentarios:

ricardo alegre dijo...

soy hijo de un matrimonio que se formo y tuvo su origen en la gloriosa m,a,a,manefactura algodonera argentina,pude disfrutar por ser hijo de trabajadores de la empresa ,en diferentes oportunidades de los beneficios que brindaban a los hijos de sus dependientes,,en ese momento disponia de ,colonia de vacaciones en un campo de deportes en la zona de pilar ,su pileta de natacion olimpica que disponia en el quinto piso de la fabrica ,,servicio medico ,,,doctor olivan,,eminencia de ser humano,,,proveduria,de comestibles a bajos precios para el personal, cada ves que paso por ese lugar me provoca melancolia ya que muchas veses en mi niñez solia pasar a buscar a mis padres que salian de trabajar .mi madre 14 años de anudadora y mi padre 34 años de tejedor,,es en ese lugar donde se conocieron

ricardo alegre dijo...

soy hijo de un matrimonio que se formo y tuvo su origen en la gloriosa m,a,a,manefactura algodonera argentina,pude disfrutar por ser hijo de trabajadores de la empresa ,en diferentes oportunidades de los beneficios que brindaban a los hijos de sus dependientes,,en ese momento disponia de ,colonia de vacaciones en un campo de deportes en la zona de pilar ,su pileta de natacion olimpica que disponia en el quinto piso de la fabrica ,,servicio medico ,,,doctor olivan,,eminencia de ser humano,,,proveduria,de comestibles a bajos precios para el personal, cada ves que paso por ese lugar me provoca melancolia ya que muchas veses en mi niñez solia pasar a buscar a mis padres que salian de trabajar .mi madre 14 años de anudadora y mi padre 34 años de tejedor,,es en ese lugar donde se conocieron

LA COMISION DEL MUSEO dijo...

Muy emocionante tu historia, Ricardo, y seguro es la historia de muchos.
Si tenés ganas y te es posible, algún día escribila, y la publicamos en el blog.